Visto así, de lejos, junto a la estación del telecabina que lleva a la EXPO2008 de Zaragoza, no pasa de ser un autobus más, decorado algo diferente de lo normal.
Cuando nos acercamos empezamos a ver que la publicidad, en vez de hablar del “Cola Cao”, “El Corte Inglés” o cualquier empresa habitual en los laterales de los buses, vemos que en el lateral pone “EL HIDRÓGENO PARA EL MEDIO AMBIENTE”, y que las marcas publicitadas son VANHOOL, (gran fabricante belga de autobuses), UTC Power (empresa norteamericana que desarrolla pilas de hidrógeno), SIEMENS (gigante tecnológico aleman, fabricante entre otros cientos de productos de motores eléctricos) y AIR-Liquide (experto distribuidor de gases de todo tipo). Así que temos un fabricante de autobuses, otro de motores eléctricos y otro de pilas de hidógeno, que han fabricado un autobus eléctrico que obtiene la electricidad de una pila de hidrógeno. Por tanto se trata de un autobus que se mueve gracias al higrógeno (en vez de Diesel, BioDiesel o Gas Natural) y que por el tubo de escape lo único que emite es agua.
Cuando accedemos al interior, la diferencia con un autobús convencional es prácticamente ninguna, salvo que han optado por una decoración “más alegre” o menos corporativa de lo que estamos acostumbrados en la sobria decoración de la flota de utobuses urbanos de Zaragoza.
Hasta el inevitable “pssssiii” de cierre de puertas todo es idéntico a un autobús convencional. Eso sí el traqueteo del ralentí de los autobuses Diesel, no es perceptible, ya que el motor es eléctrico y permanece parado.
Todo cambia cuando arrancamos, la sensación es más similar a la de ir en un tranvía moderno, que en un autobús convencional.
El bus va equipado con una pila de UTC Power, denominada Pure Motion©120, que proporciona hasta 120 kW (161 CV aprox.), que le permite circular a 75 Km/h y con una autonomía de 350 millas (unos 560 Km) con la capacidad que tiene en sus tanques de hidrógeno.
La aceleración no tiene nada que envidiar a la de un autobus Diesel, eso sí, el silencio es mucho mayor que en un autobus de motor de explosión.
Además dispone de un sistema de hibridación, que recupera en unas baterías, la energía producida en los periodos de frenado.
Costes al margen, de los que no hay información fiable, está claro que el autobús no tendría problema en reemplazar uno convencional, con similares prestaciones, mucho menos ruido, y sí el Hidrógeno ha sido obtenido de forma renobale, ninguna emisión contaminante.











